La arquitectura en la Edad prehistórica

Siempre decimos que la música y la pintura son las artes más antiguas de la humanidad, junto quizá con la danza. Puede que sea así, pero la arquitectura, o sea: «el arte y la técnica de proyectar, diseñar y construir edificios,​ modificando el hábitat humano y estudiando la estética, el buen uso y la función de los espacios«(Wikipedia), no le va a la zaga, dejando numerosos ejemplos de ello allá en nuestras eras más antiguas.

Las obras de arquitectura prehistórica se componen predominantemente de monolitos, dólmenes, túmulos y moradas lacustres, y aquellas estructuras que se construyeron durante los períodos Paleolítico, Mesolítico y Neolítico, incluyendo la Edad de Hielo y la Edad de Bronce. La mayoría de las estructuras construidas en ese momento estaban hechas de arcilla y piedra y tenían círculos de piedras verticales o monolitos, así como placas de piedra horizontales. 

Aunque se les presupone un sentido místico, la verdad es que nadie sabe muy bien qué representaban estas curiosas construcciones. Sin embargo, hay numerosas muestras de ellas, como podrás comprobar a continuación:

  • Stonehenge: Considerado como uno de los sitios arqueológicos más famosos del mundo hoy en día, Stonehenge en el Reino Unido es un anillo de piedras en pie que se encuentra dentro de un terraplén. Según los arqueólogos, el monumento fue construido en algún momento entre el 3000 y el 2000 antes de Cristo.
  • Newgrange: Construido en 3200 AC durante el período neolítico, Newgrange es un monumento prehistórico ubicado en el condado de Meth, Irlanda. Es un gran montículo circular con un pasadizo de piedra y cámaras en su interior. 
  • Dólmenes del Caúcaso: Conocidos por representar un tipo único de arquitectura prehistórica, estos dólmenes del norte del Cáucaso se construyeron hace entre el 25,000 y el 10,000 AC con grandes bloques de piedra vestidas colocadas con mucha precisión. Están representados por estructuras rectangulares hechas de losas de piedra o cortadas en rocas con agujeros en su fachada.
  • Obelisco de Asuán: El obelisco inacabado de Asuán, en Egipto, mide 137 pies (42 metros) de altura y pesa 1200 toneladas. Si se hubiera terminado, este obelisco habría sido una sola pieza de roca que sería más alta que un edificio de diez pisos. 
  • Piedras de Carnac: Erigido entre el 4500 y el 3300 AC, este complejo son una densa colección de más de tres mil piedras en pie alrededor del pueblo francés de Carnac. Algunos arqueólogos afirman que las piedras se alinearon astronómicamente para crear un observatorio o sistema de calendario. 
  • Cueva de Menga: El complejo de la Cueva de Menga es famoso en todo el mundo por ser uno de los dólmenes neolíticos más grandes de Europa. La cámara principal del complejo está compuesta por cinco pilares sostenidos por otros tres pilares cuadrados, cortados en las piedras que forman el piso. Es notable por la regularidad de su contorno y porche perfecto.